Pro-Peniel, Clase 5: “Victoria Emocional en Cristo”


“Victoria Emocional en Cristo”

forgive

Clase 5

“El Perdón”

DESARROLLO DEL TEMA:

  • El Perdon es una de las claves mas importantes para poder tener victoria sobre nuestra vida sentimental.
  • Todos somos por naturaleza seres sociables, pero también somos seres propensos a las ofensas y a las heridas emocionales.

La Biblia dice en:

  • Santiago 3:2 “Porque todos ofendemos muchas veces. Si alguno no ofende en la palabra, este es varón perfecto, capaz también de refrenar todo el cuerpo”
  • Aqui vemos que TODOS ofendemos MUCHAS veces, sea voluntaria o involuntariamente. No hay nadie que se escape de ofender a las otras personas, pero tampoco hay personas que se escapen de ser ofendidas por alguien mas.
  • Debido a esta situación, para poder mantener nuestra sanidad interior debemos predisponernos a vivir una vida de perdón.

 

En cierta ocasión el apóstol Pedro le preguntó a Jesus:

Mateo 18:21-35 “Entonces se le acercó Pedro y le dijo: Señor, ¿cuántas veces perdonaré a mi hermano que peque contra mí? ¿Hasta siete?

22 Jesús le dijo: No te digo hasta siete, sino aun hasta setenta veces siete.

23 Por lo cual el reino de los cielos es semejante a un rey que quiso hacer cuentas con sus siervos.

24 Y comenzando a hacer cuentas, le fue presentado uno que le debía diez mil talentos.

25 A éste, como no pudo pagar, ordenó su señor venderle, y a su mujer e hijos, y todo lo que tenía, para que se le pagase la deuda.

26 Entonces aquel siervo, postrado, le suplicaba, diciendo: Señor, ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

27 El señor de aquel siervo, movido a misericordia, le soltó y le perdonó la deuda.

28 Pero saliendo aquel siervo, halló a uno de sus consiervos, que le debía cien denarios; y asiendo de él, le ahogaba, diciendo: Págame lo que me debes.

29 Entonces su consiervo, postrándose a sus pies, le rogaba diciendo: Ten paciencia conmigo, y yo te lo pagaré todo.

30 Mas él no quiso, sino fue y le echó en la cárcel, hasta que pagase la deuda.

31 Viendo sus consiervos lo que pasaba, se entristecieron mucho, y fueron y refirieron a su señor todo lo que había pasado.

32 Entonces, llamándole su señor, le dijo: Siervo malvado, toda aquella deuda te perdoné, porque me rogaste.

33 ¿No debías tú también tener misericordia de tu consiervo, como yo tuve misericordia de ti?

34 Entonces su señor, enojado, le entregó a los verdugos, hasta que pagase todo lo que le debía.

35 Así también mi Padre celestial hará con vosotros si no perdonáis de todo corazón cada uno a su hermano sus ofensas.”

 

En estas palabras de nuestro Señor Jesucristo aprendemos que:

  1. Dios representa al Rey que nos ha perdonado una gran deuda.
  2. La deuda que nosotros tenemos con Dios era enorme. Aproximadamente el equivalente en la historia de 10,000 talentos es el valor de 126,000 kilos de plata.
  3. A nosotros también hay otras personas que nos deben, por causa de sus ofensas.
  4. Sin embargo nosotros debemos perdonarlos, así como Dios nos perdonó a nosotros.
  5. Pero si no perdonamos a nuestro prójimo, nosotros seremos entregados a los verdugos, los cuales significan los atormentadores, o bien los demonios.
  6. Una persona que no perdona es atormentada por los celos, la envidia, el resentimiento, el rencor, la amargura y hasta las enfermedades.
  7. Solo seremos liberados de los atormentadores hasta que perdonemos a nuestro prójimo sus ofensas.

 

La pregunta no es si hemos ofendido a alguien, o si alguien nos ha ofendido. La pregunta es:

  • Seremos lo suficientemente humildes y sensibles para reconocer que TODOS hemos ofendido a Dios y a alguien mas de los que están a nuestro alrededor?
  • Perdonaremos a nuestro prójimo sus ofensas?

 

Dios nos dice:

Marcos 11:25-26 “Y cuando estéis orando, perdonad, si tenéis algo contra alguno, para que también vuestro Padre que está en los cielos os perdone a vosotros vuestras ofensas. Porque si vosotros no perdonáis, tampoco vuestro Padre que está en los cielos os perdonará vuestras ofensas.”

Y también:

Lucas 6:37 “No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”

 

Conclusion:

  • Debemos soltar las ofensas de nuestro prójimo, ya que los mas beneficiados emocionalmente seremos nosotros mismos.
  • El camino a la victoria en nuestras emociones esta en perdonar a nuestro prójimo, así como Dios nos perdonó a nosotros.

 

Texto para memorizar:

“No juzguéis, y no seréis juzgados; no condenéis, y no seréis condenados; perdonad, y seréis perdonados”

Lucas 6:37